¿Cómo percibo mi docencia?
La docencia es un trabajo noble, pero que se necesita dedicación, responsabilidad, gusto, amor y sobre todo vocación, al principio de mi labor docente hace 15 años, era solo de responsabilidad para devengar un salario, mas pasado el tiempo fui encontrando como se dice sabor al caldo, recuerdo cuando algunos alumnos criticaban mi desempeño docente, y en lugar de molestarme, me empecé a preocupar por preparar mis clases y que estas fueran dinámicas y que el alumno se preocupara y se interesara por tomar mi clase, no tengo la formación de maestro, estudie abogacía, sin embargo mi trabajo es sagrado e importante para mí, cada vez que entro a un aula me transformo y empiezo a idear como aplicare las actividades ya preparadas para ese día, porque a veces aunque ya haya preparado una clase a última hora considero que no es la actividad más adecuada para ese día, y esto es como observo a los alumnos ese día si están ya cansados, fastidiados o con mucha energía como las ardillitas, entonces empleo alguna dinámica para alentar y despejarlos o por lo consiguiente dinámica para que saquen toda su energía. No todos los días son iguales hay días en que uno es el que está cansado, estresado o enfermo y tiene uno que sacar la casta para poder hacer su labor, y esto no es que uno sea la maravilla del mundo, pero cuando te gusta algo y sientes que tienes la responsabilidad, lo haces con gusto, todavía recuerdo mi primer día dando clases, improvisando, y dictando, con el temor y el miedo escénico, ahora cada vez que me toca un nuevo grupo trato de dar lo mejor de mí mismo.
Cada grupo es distinto, con tipologías de conducta y personalidad, tengo que tratar de inmiscuirme con los alumnos más distantes e inseguros para irlos motivando a participar y y que hagan sus actividades, no siempre resulta, pero hay que intentarlo hasta que resulte, los métodos de dinámicas y aprendizaje que utilizo son desde una simple pregunta a desarrollar hasta confrontaciones, debates ponencias, esketch, por ejemplo hay momentos que los alumnos hay que sacarlos del aula, y realizar una actividad diferente a la de la materia, esto hace que el alumno no vea un enemigo como maestro sino una persona que pueden tratar, ya que el acercamiento que tengo con los alumnos es muy importante y fundamental, para el desarrollo de un buen aprendizaje significativo, lo único que pretendo es ser una persona que inspire confianza, en donde el alumno se pueda acercar para preguntar alguna duda, algún consejo; mejorar día a día, pretendo dar clases hasta que me canse, pero también saber cuándo es el momento de retirarme , porque también hay que darle oportunidad a los jóvenes de seguir con nuestra ardua tarea de enseñar.
Pero no todo es azúcar en esta bonita labor, algo que siempre me ha disgustado y molestado, es la burocracia educativa e institucional, que pretenden dar una imagen educativa de primer nivel, cuando hay tantas deficiencias en planeación y organización administrativa en la educación, me pregunto, realmente el sistema educativo federal y estatal se están preocupando para que los jóvenes mejoren en su nivel académico, o simplemente quieren solo estadísticas en donde aparezcan los números favorables. Considero que nosotros podemos hacer nuestro máximo esfuerzo, pero si no cambian las políticas educativas, no se podrá realizar ningún cambio, esto es en cuanto a mejorar nuestro sistema educativo, yo confió que la reforma educativa del RIEMS, funcione y sé que está en nosotros para que esto funcione, esperamos seguir contando con el apoyo que se nos está brindando ahora con este curso y que no sea el único que tomemos.
Como docente lo único que espero es que mis alumnos se lleven algo de lo que se, y que les sirva para su vida; es muy padre, recibir una llamada, una carta, una postal de un alumno que todavía se acuerde de ti y además saber que contribuiste en su formación y preparación. Compañeros estemos orgullosos de esta bonita labor como docentes, somos únicos, en nosotros esta el porvenir de un presente y futuro de nuestros educandos, “gracias por ser como son maestros”. Guerreros tenaces e incansables.
Maestro lo mismo me sucede, creo que tanta burocracia e interés por ver los resultados en números evade la realidad o hace mas lento el mejoramiento del sistema educativo. Por ejemplo, yo que soy tutora, solía ser asesora en la escuela particular en la que trabaje anteriormente, lo que implicaba estar al pendiente de mis alumnos en muchos aspectos, no solo el académico, eso me ayudo a definir un estilo docente mas involucrado en mi nuevo plantel, pero lo que me molesta es que me digan que tengo que dar evidencias de todo eso por escrito, para los estímulos o el desempeño. Y, ¿Cuántos maestros no fingen ello y mienten al respecto por la ambición y no el compromiso? Si yo tengo oportunidad o necesidad de hacer una intervención especial con un alumno, o platicar con el sobe algún problema, no me espero a ir por una hoja y anotar evidencias de mi intervención, eso es lo ultimo en lo que pienso si un alumno me necesita. Creo que hay muchas fallas pero habemos como usted y me atrevo a incluirme yo, docentes que nos interesa mas el alumno que nada. Ojalá las cosas mejoren pronto, urge que mejoren! Saludos nuevamente!
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